Inaugurado en los años 50, y desde entonces administrada por la misma familia, el Hotel Bristol se encuentra a 2 kilómetros de Fiumalbo cerca de los remontes de esquí. Las habitaciones disponen de baño privado, teléfono y televisión. El hotel más emblemático es el restaurante donde se pueden degustar los platos tradicionales de la Toscana y Emilia como ravioles de calabaza con manteca de cerdo.